Lección de la vida

Prometo volverte a ver cuando esté preparada, curada de este amor que no pudo ser. Cuando al mirarte no me tiemblen las piernas y se me haga un nudo en la garganta recordando que me rechazaste, que no quisiste nada conmigo. Recordando cada una de las lágrimas que derramé por tu culpa y que prometo no volver nunca a derramar, ya que fuiste todo mi pasado pero ahora ya no eres nada de mi presente y tampoco lo serás de mi futuro.